Nosotros, a nivel particular, decidimos hablar en castellano
a nuestra hija por varios motivos:
- porque es nuestra lengua materna
- porque por más bien que hablemos catalán, a los hijos se les ha de
trasmitir algo más que palabras. Y ese "algo más"
sólo es posible en nuestra lengua materna.
Llegados a ese punto, hemos tenido que concienciarnos e intentar
hablar un castellano exquisito en casa (completando bien las palabras,
dado en lugar de "dao", no poner el artículo delante de los nombres
propios, etc.) O sea, que últimamente andamos con el RAE y el Maria
Moliner por debajo del brazo en casa.
En la calle, la lengua vehicular es el catalán, aunque entre nosotros
nos comuniquemos en castellano.
No queremos crearle un conflicto a nuestra hija.